martes, 26 de noviembre de 2019

INTRODUCCIÓN

Este proyecto de investigación busca el propósito de  difundir información y crear conciencia entre estudiantes, docentes y personal administrativo, principalmente mujeres, pertenecientes al Nivel Medio Superior del Plantel “Nezahualcóyotl” dependiente de la UAEMéx sobre las consecuencias e impacto hacia el medio ambiente  por el uso de toallas desechables comerciales a lo largo de su período fértil, promoviendo además el empleo de toallas de tela u otras fabricadas a partir de materiales naturales y amigables con el medio ambiente. 

El tema se escogió considerando que a lo largo de la estadía  se ha sido testigo del mal uso que algunas mujeres dan a las toallas desechables y la gran problemática ambiental que conlleva el usar esas toallas por solo un par de horas, pero, que las mismas tardan alrededor de 500 a 700 años en degradarse. 


PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA


El uso de toallas femeninas es casi obligatorio para todas las mujeres cuando se encuentran en su periodo menstrual puesto que una mujer a lo largo de su vida fértil (de los 15 a los 44 años aproximadamente según la Organización Mundial de la Salud) utiliza alrededor de 15,000 toallas o tampones desechables, por lo tanto en total, en México son 5,750,000,000 los productos femeninos de este tipo que se desechan anualmente.

Una toalla higiénica tarda aproximadamente entre 300 y 500 años en degradarse y el aplicador del tampón 550 años aproximadamente, estos contienen sustancias  como látex, dioxinas, polvos absorbentes y otros químicos que dañan el medio ambiente y su trato irresponsable luego de ser desechados lo que a su vez puede llegar a dañar otros recursos naturales como mantos acuíferos.

Resultado de imagen para importancia de las toallas sanitariasResultado de imagen para infeccion vajinalLa OMS además, atribuye el 68% de las infecciones vaginales al uso de toallas femeninas comerciales debido al plástico que contienen y los químicos que utilizan durante su fabricación, como las dioxinas para blanquear su material, y que es considerado cancerígeno, causante de daño al ADN y cromosomas humanos, por lo que ha sido prohibido en 74 países.
Habiendo revisado los daños que engloba el uso de toallas comunes o desechables, se da como propuesta  una: “Campaña de promoción de toallas sanitarias ecológicas como una alternativa sustentable en el plantel Nezahualcóyotl de la UAEMéx”.

JUSTIFICACIÓN
El problema a tratar de este proyecto es un tema significativo y con gran relevancia para la comunidad femenina mundial, sin embargo, en este caso nos centraremos específicamente en la comunidad femenina del nivel medio superior del Plantel “Nezahualcóyotl” dependiente de la UAEMéx, ya que es el medio que nos rodea y en el que nos desenvolvemos la mayor parte de nuestro día y, por lo mismo se busca dar a conocer información que probablemente sea desconocido o ignorado por las mujeres del bachillerato.
Hoy en día existen empresas que tienen como objetivo impulsar el uso de toallas femeninas orgánicas y otros productos ecológicos menstruales. 
Las toallas están elaboradas con tela biodegradable, mientras que el interior se compone de fibras absorbentes de algodón el cual no provoca reacciones alérgicas a la piel , también cuenta con una capa impermeable de materiales sintéticos, para evitar el escurrimiento del flujo.
En el aspecto económico, una mujer invierte entre 600 a 700 pesos al año en la compra de toallas o tampones desechables; con el uso de toallas orgánicas una mujer podría hacer una inversión de 1400 pesos pero cada 5 años. Si se opta por este recurso una mujer utilizará un promedio de 50 toallas de tela durante toda su vida fértil.
Entre los beneficios que otorga el uso de las toallas sanitarias ecológicas se mencionan que: no provocan irritación, protegen de las infecciones, cómodas en climas calurosos ya que no provocan sudoración, no generan el característico mal olor de las toallas desechables, hipoalergénicas, disminuyen rozaduras, no hacen ruido, con una capa superior de algodón de secado rápido y un núcleo súper absorbente, incluso para contener el flujo menstrual más intenso, las tienes siempre en casa, no tienes que ir a tiendas a comprar de último minuto, las venden con sus propias bolsas también ecológicas para colocarlas, ya sea seca o enjuagada, hay bastantes opciones de diseño y tamaños, puede lavarse a mano o a lavadora.
OBJETIVOS
Objetivo general:
Difundir información acerca de la importancia del uso de toallas femeninas ecológicas puesto que las toallas femeninas desechables son un riesgo para el medio ambiente.
Objetivos específicos:
 Explicar a la comunidad femenina perteneciente al plantel Nezahualcóyotl sobre el impacto dañino que ocasiona el uso de toallas desechables al medio natural  y de los beneficios que otorga el empleo de toallas ecológicas, como lo son el economizar y el ecologizar. 
Promover el uso de las toallas ecológicas en la comunidad femenina del plantel para un mejor cuidado de la salud y del medio ambiente. 
Implementar una tendencia en la comunidad femenina del plantel sobre el uso adecuado de las toallas ecológicas sanitarias.
       
HIPÓTESIS.
Si se promueve el uso de las toallas ecológicas como alternativa sustentable en la comunidad femenina del plantel Nezahualcóyotl perteneciente a la UAEMéx, entonces se puede lograr una reducción de residuos sólidos de las toallas femeninas desechables en la comunidad Universitaria del Plantel. 
Resultado de imagen para uso de toallas sanitarias ecologicas

Unidades de Observación: Comunidad femenina del plantel Nezahualcóyotl perteneciente a la UAEMéx
Variable independiente (causa) : Promoción de uso de las toallas ecológicas  como alternativa 
Variable dependiente (consecuencia):
Reducción de los residuos sólidos de las toallas femeninas desechables en la comunidad Universitaria del Plantel.
Relación lógica:  Sí, entonces. 


APRECIACIÓN Y EXPRESIÓN DEL ARTE


"Pasa tus días cuidando el planeta"



INGLES

Make your own ecological female towel




DIY: https://youtu.be/yTtlwlqXRB8
NOCIONES DE DERECHO

Como parte de las obligaciones del Estado mexicano para garantizar el derecho a la salud de las mujeres, la senadora Angélica de la Peña propuso que el Servicio de Administración Tributariareduzca o desgrave el impuesto al valor agregado que se paga por los productos de higiene menstrual, toallas sanitarias y tampones, en virtud de ser productos de primera necesidad.
Apuntó que la higiene menstrual es fundamental para el bienestar y dignidad de las niñas y mujeres, sin embargo, el silencio y el estigma que rodea el tema hacen que este cuidado íntimo no esté entre las prioridades dela agenda de política pública.
En México, la vida fértil de una mujer promedioes de casi cuatro décadas. En condiciones regulares, su ciclo mensual durará 28 días, con cinco días de menstruación; tomando en cuenta la recomendación de usar una toalla o tampón cada cuatro horas durante el ciclo menstrual, tenemos que, al mes, una mujer utilizará aproximadamente 30 unidades; el cálculo para un año es de 360 toallas o tampones.
Si una mujer llega a la menopausia a los 50 años y comenzó su ciclo a los 13 años, significa que utilizará 13 mil 320 toallas femeninas o tampones durante su vida fértil, con un costo promedio de $2.00 pesos por unidad . Esto representa un costo de 26 mil400 pesos .
La carencia de recursos económicos para adquirir toallas y tampones, debido a los precios exorbitantes o la falta de acceso a productos como toallas o tampones hacen que se busquen otras alternativas, como ropas viejas, trapos, periódico y hasta tierra; además, la falta de acceso al agua potable las obliga a lavar sus ropas en agua sucia y, por vergüenza de secar las ropas manchadas al aire libre, suelen volvérselas a poner húmedas, prácticas que pueden provocar infecciones y enfermedades vaginales, vulnerándose el derecho a la salud.
La senadora del PRD comentó que en nuestro país ninguno de los principales programas sanitarios ha examinado realmente las necesidades de la mujer en relación a la menstruación; por ello, es un reto de la política pública el abordar los desafíos y las dificultades que las mujeres enfrentan durante su menstruación; y es una obligación estatalel garantizar que cada niña y mujer tenga la posibilidad de gestionar su menstruación de forma higiénica – donde quiera que esté – en la intimidad, con seguridad y dignidad.
En su proposición, la senadora Angélica de la Peña también solicita al Sistema Nacional de Salud a realizar campañas informativas sobre la importancia de la higiene menstrual, como parte del derecho a la salud de las mujeres. Asimismo, fomenten el uso de productos para el manejo de higiene menstrual alternativos, que sean amigables con el medio ambiente, como son la copa menstrual y las toallas sanitarias lavables, mediante la distribución gratuita de los mismos.
“El impuesto que se paga por productos de higiene menstrual es una disposición tributaria discriminatoria, pues se cobra exclusivamente a las mujeres; en ese sentido, es importante reducir el porcentaje del pago al impuesto sobre el valor agregado (IVA) o incluso que estos productos queden exentos del pago de dicho impuesto.”




FÍSICA
¿Cómo manejan las astronautas sus períodos menstruales en el espacio?

La primera mujer llegó al espacio hace más de cincuenta años: Valentina Tereshkova en 1963. Desde entonces, cerca de otras 60 mujeres han seguido sus pasos.
Pero cuando se preparan para estos recorridos, uno desafío adicional se presenta: ¿cómo deben manejar su periodo?
“Cuando las mujeres fueron por primera vez al espacio, no se sabía cuáles serían los efectos”, dice Varsha Jain, ginecóloga e investigadora del Kings College de Londres, y una los autores de un artículo reciente sobre la menstruación en los viajes espaciales.
Resulta que mientras la mayoría de los sistemas en el cuerpo humano son fuertemente afectados durante los vuelos espaciales, parece que el ciclo menstrual femenino no cambia en absoluto. “(La menstruación) puede ocurrir normalmente en el espacio, y si las mujeres optan por hacer eso, pueden (permitirlo)”, dice Jain.
Los astronautas de la NASA se someten a evaluaciones individuales según sus necesidades, la duración de la misión, y su fisiología, explicó un portavoz de la NASA. “Los protocolos permiten varias opciones; el tratamiento individual seleccionado para un astronauta en particular es un asunto privado entre los astronautas y su cirujano de vuelo”.
Unas pocas instalaciones de eliminación de residuos a bordo de la Estación Espacial Internacional pueden manejar la sangre humana, pero no fueron diseñadas originalmente para hacerlo, según Jain. Otro problema práctico para las mujeres que tienen su periodo en el espacio es el peso extra de elementos tales como tampones y toallas sanitarias. En realidad, amplios aspectos prácticos no son realmente una preocupación. La mayoría de las mujeres optan por consumir anticonceptivos y poner sus periodos en pausa, tanto durante la preparación y como durante los vuelos espaciales, según destaca el documento de Jain y sus colegas.
“No se han realizado investigaciones sobre el uso a largo plazo de los anticonceptivos en el espacio”, dijo Jain. “Lo que sabemos del uso a largo plazo en tierra es que se puede tomar de forma continua durante muchos años”.
“Los cirujanos de vuelo de la NASA encuentran que las mujeres astronautas simplemente no quieren tener que lidiar con sus períodos”, dice Jain. Cuando el transbordador espacial estaba en funcionamiento, las misiones eran de unas cuantas semanas en promedio, lo que les permitía a las astronautas tomar anticonceptivos orales para programar sus ciclos, pero las misiones a la Estación Espacial Internacional pueden durar hasta seis meses y cualquier misión a Marte podría tomar hasta tres años, lo que implicaría que tendrían que poner sus períodos en pausa durante períodos más largos de tiempo. ¿Cuáles son los riesgos?
En su lugar, Jain está llamando la atención en la utilización actualmente muy extendida de opciones anticonceptivas más duraderas, conocidas como Anticonceptivos de Acción Prolongada Reversible (LARC, por sus siglas en ingés), que se cree que son una alternativa segura y fiable, tanto en términos de salud como de residuos. “No tienen empaque que deba ser arrojado y disipan las preocupaciones respecto a la estabilidad durante el almacenamiento”, escriben los autores en el artículo.
La evidencia es bastante fuerte para las 3.000 millones de mujeres en la Tierra, pero mientras que el equipo de Jain está dispuesto a subrayar que estos riesgos siguen siendo bajos en el espacio, los estudios que respaldan esto son difíciles de corroborar, principalmente porque los números disponibles para el estudio son muy bajos. En el documento se destaca el uso ahora común de la píldora anticonceptiva oral entre mujeres astronautas. “Se han utilizado desde hace varios años”, dijo Jain. Pero con una misión a Marte que probablemente tomaría años, la cuestión de la carga podría entrar a consideración debido al peso de las muchas píldoras necesarias para el viaje: un estimado de 1.100 pastillas, según el estudio. “Esta es la primera vez que podemos decir que estas opciones son seguras de usar y que están disponibles”, dice Jain.
El beneficio se reduce a uno de los retos fisiológicos claves que enfrentan todos los astronautas —hombres y mujeres— que pasan largos periodos de tiempo en condiciones de microgravedad: su densidad ósea.
Previas preocupaciones sobre los riesgos para la salud estaban relacionados con factores tales como la exposición a la radiación estando en el espacio y el riesgo de coágulos de sangre durante los vuelos espaciales, pero la evidencia anecdótica de las misiones no ha revelado ningún tipo de riesgos en la práctica. “Nadie ha visto nada”, dice Virginia Wotring del Centro de Medicina Espacial del Colegio Baylor de Medicina, quien coescribió el documento. Ella insiste en que hay, sin embargo, evidencia en contra de los mitos sobre que el flujo sanguíneo se reversa cuando las mujeres tienen sus períodos en microgravedad: “Ese (mito) ha sido ampliamente desacreditado”, dice. El beneficio de la densidad ósea Tomar la píldora anticonceptiva, sin embargo, a su vez podría proporcionar algunos beneficios para las astronautas en su retorno a la Tierra. “Potencialmente podría ser ventajoso”, dice Jain. “La falta de gravedad significa que los astronautas pierden densidad mineral ósea”, dice Jain. Esto sucede ya que no hay cargas que actúan sobre el hueso para fortalecerlo. “Y lo que sí sabemos es que el estrógeno puede ayudar con la densidad”. El estrógeno es un ingrediente clave de la píldora anticonceptiva y por lo tanto su uso podría darles a las mujeres en una ventaja durante las misiones espaciales. La hormona sin embargo no está en los anticonceptivos de acción más prolongada. “El estrógeno es protector de los huesos”, dice Wotring. “[Así que esto] podría reducir la pérdida”.
Wotring planea investigar más a fondo, pero mientras tanto estará trabajando con mujeres astronautas para mantener sus ciclos regulados, dondequiera que se encuentren en el universo.




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